El 7 de agosto de 2007, en el embalse de Grandas de Salime ( Asturias) se llevaron a cabo en la presa unas reparaciones en el casco de hormigón. Los operarios, aprovechando que en esa temporada las reservas de agua eran bastante bajas, decidieron realizar una inspección más profunda sobre el estado del muro. Durante la exploración, uno de los buzos equipado con instrumentación de recogida de muestras, haya un esqueleto calcáreo fosilizado sobre una roca al pie de la base del muro. Cuando el resto de los operarios ven el fósil quedan asombrados por la rareza del ser vivo (que parecía ser una especie de gato con alas y cuernos supraorbitales) y lo mandan a analizar.
Un equipo español especializado en fósiles del instituto paleontológico de Madrid, admitió no reconocer la especie de dicho ser y elaboró una ficha con las características morfológicas, fisicoquímicas y la envió a la base de datos internacional con la esperanza de que alguna institución se interesara por el hallazgo y subvencionase capital para proseguir con las investigaciones. Dos días después unos especialistas de la universidad de Massachusetts (EEUU) se pusieron en contacto con el equipo español confesando un gran interés por el fósil y aceptando subvencionar la totalidad de los gastos de la investigación con la única condición de ser ellos quienes la llevasen a cabo. Los investigadores españoles aceptaron forzados por la carencia de tecnología y medios para continuar.
Hace unos días el 28 de abril de 2011, tras cuatro años de una silenciosa y discreta investigación, los especialistas estadounidenses hacen públicos los resultados y las conclusiones de ésta así como de un proceso detallado con todas las pruebas, análisis etc .Dichos resultados, publicados en la revista nature, son realmente asombrosos y nos desvelan un nuevo capítulo en el libro del registro fósil. Bryan Foster, catedrático en paleontología que dirigió la investigación, nos explica los descubrimientos obtenidos:
Cuando observamos por primera vez el fósil, la verdad es que nos resultó familiar, ya habíamos visto antes algo parecido. Lo que realmente nos asombró fue, por un lado el lugar donde se encontró y por otro la edad del fósil. Esto tiene su explicación Hace dos décadas se encontraron en África dos fósiles pertenecientes a una especie denominada Felinis raptega que se extinguió hace un millón de años. Dichos hallazgos presentaban características morfológicas similares a las del fósil español; aspecto felino, extremidades aerodinámicas, etc con la excepción de ciertos rasgos (evolutivos) como ciertas protuberancias calcáreas supraorbitales y mayor tamaño. Según esto hemos deducido ambos derivan de la misma especie. Sin embargo, los restos hallados en España son mucho más jóvenes que los de África y de los primeros disponemos de pruebas que demuestran que en esa época no había ningún ser que tuviese un parentesco evolutivo los suficientemente cercano para permitir su especiación. Esto quiere decir que la especie hallada en España evolucionó a partir de la de África. O obstante es extraño que en un millón de años de vida de la especie encontrada solo nos encontrásemos con un único resto, por ello empezamos a investigar si podía tratarse de una falsificación y… “voila” acertamos. Después de realizar cientos de pruebas y repetirlas otras tantas concluimos que nos hemos encontrado con una de las falsificaciones de restos fósiles más realistas de las últimas décadas. La finalidad de este fraude no era otro que una estratagema que la compañía H.C energía ideo con el fin de publicitarse y ser reconocida internacionalmente.
La codicia por obtener beneficios provocó que de cuatro años de intensa investigación, trabajo, esfuerzo y capital se tiraran por la borda.
........Belén.........

Una noticia loca, divertida e interesante
ResponderEliminarpodrías incorporar una imagen
ResponderEliminar